Talleres
Para cualquier empresa es beneficioso aplicar sistemas de administración ambientales y para que estos beneficios lleguen, es importante que el sistema de gestión esté bien planteado desde el inicio, habiéndose identificado exhaustivamente todos los aspectos ambientales de la organización, y estableciendo unos criterios que permitan evaluarlos de manera objetiva, y que sean sensibles a las mejoras que se vayan produciendo a lo largo del tiempo. Así obtendremos aquellos aspectos ambientales significativos sobre los cuales la norma nos obliga a establecer procedimientos de control operacional.
El control operacional es esencial para el funcionamiento del sistema en el día a día de la empresa: cada operación debe estar planificada para realizarse dentro de condiciones que permitan el control (o la reducción) de los impactos adversos que tenga asociados. Es importante no olvidar las operaciones de mantenimiento, ya que generalmente llevan muchos aspectos ambientales ligados. En organizaciones que ya dispongan de un sistema ISO 9001 certificado, el control operacional ambiental debe relacionarse con todo el capítulo de "realización del producto" del sistema de gestión de calidad.
Así mismo, también es importante no confundir el "control operacional" con el "seguimiento y medición". En el control operacional hay que planificar (establecer pautas a seguir, establecer límites de control de parámetros...) Y en el seguimiento y medición se comprobará que no incumplimos lo que planificamos en el control operacional mediante mediciones y/o comprobaciones.
Otro punto necesario es implicar a los proveedores y subcontratistas, comunicándoles los procedimientos/requisitos aplicables en cuanto al control operacional cuando trabajan en las instalaciones de la empresa (ya sea vía cláusula contractual o de especificaciones técnicas, o bien mediante entrega de documentación).
En esencia, el sistema de gestión ambiental debe proporcionar una sistemática de trabajo estandarizada orientada a obtener los resultados ambientales planificados. Para ello, una cuestión vital es que el personal se implique, y esto se consigue evitando que el sistema de gestión suponga una carga adicional de trabajo. Simplemente, debe formar parte de su pauta de trabajo habitual. Si se consigue esto, el control operacional establecido funcionará, y esto permitirá que el sistema siga rodando.



